Fotos: Sineidy Gonález
Camilo, Evaluna, Jorge Luis Chacín, Yasmil Marrufo, SanLuis y Vazimba Tambores acompañaron al artista durante una noche marcada por la música, la familia y la solidaridad con las víctimas del terremoto de La Guaira
Ricardo Montaner regresó a los escenarios de Miami con un concierto cargado de nostalgia, emociones y sorpresas. Como parte de su gira El Último Regreso, el cantautor venezolano se presentó la noche del sábado 29 de agosto en el Kaseya Center, donde recorrió cuatro décadas de trayectoria acompañado por un público que cantó buena parte de sus canciones.
El espectáculo comenzó a las 8:40 p. m. y, desde los primeros minutos, se convirtió en un viaje por la historia musical de Montaner. Temas como “Yo que te amé”, “Será”, “A dónde va el amor”, “Castillo azul”, “El poder de tu amor” y “La cima del cielo” despertaron la nostalgia de varias generaciones reunidas en el recinto.
El repertorio también incluyó “El último regreso”, “Ay amor”, “Volver”, “Bésame”, “Me va a extrañar”, “Déjame llorar” y “Tan enamorados”.
Una parte del concierto estuvo dedicada a canciones interpretadas en formato de popurrí. Montaner enlazó fragmentos de “Solo con un beso”, “La mujer de mi vida”, “Ojos negros”, “Yo sin ti”, “Yo puedo hacer”, “Convénceme”, “Resumiendo” y “Quisiera”. También reunió “No me entregues tu amor”, “Corazón fracturado”, “Necesito de ti” y “La chica del ascensor”.

“Vamos pa’ la conga” convirtió el escenario en un carnaval
Uno de los momentos más enérgicos de la noche llegó con “Vamos pa’ la conga”. Durante la interpretación, la agrupación venezolana Vazimba Tambores subió a la tarima y, junto con los bailarines, transformó el escenario del Kaseya Center en una auténtica fiesta de carnaval.
La fuerza de los tambores, el baile y la colorida puesta en escena mostraron la faceta más festiva del espectáculo y contrastaron con las baladas románticas que han definido gran parte de la carrera de Montaner.
Camilo y Evaluna sorprendieron al público
La familia también tuvo un lugar especial durante la presentación. Camilo y Evaluna aparecieron como invitados sorpresa para interpretar junto a Montaner “Si tuviera que elegir”.
La participación de ambos artistas convirtió la canción en uno de los momentos más íntimos y familiares del concierto y fue recibida con entusiasmo por los asistentes.

Un homenaje a Venezuela y a las víctimas del terremoto
La venezolanidad se apoderó del Kaseya Center durante un segmento integrado por “Mi querencia”, “Caballo viejo”, “Aquel zuliano” y “Alma llanera”.
Para este homenaje, Montaner invitó al escenario al músico, compositor y productor Yasmil Marrufo; al cantautor Jorge Luis Chacín; y a Santiago y Luigi Castillo, integrantes del dúo venezolano SanLuis.
Más que un recorrido por las raíces musicales del país, la presentación estuvo dedicada a Venezuela y a las víctimas del terremoto que golpeó especialmente al estado La Guaira. El momento adquirió un significado todavía más profundo cuando los artistas hablaron sobre las familias que perdieron sus hogares durante la tragedia.
Montaner también aprovechó el encuentro para referirse a la campaña de recaudación que mantiene activa junto con su familia a través de The House Project. La iniciativa busca ayudar a los damnificados y avanzar en la construcción de viviendas permanentes para quienes quedaron sin hogar.
Las canciones, la presencia de los invitados venezolanos y el mensaje solidario convirtieron este segmento en uno de los pasajes más emotivos y simbólicos de la noche.
Montaner lloró al recordar sus cuatro décadas de trayectoria
Otro de los instantes más conmovedores ocurrió cuando Montaner recordó que comenzó su carrera hace 40 años. El artista expresó su agradecimiento porque, después de cuatro décadas sobre los escenarios, todavía existen personas dispuestas a comprar una entrada para verlo y continuar acompañando su música.
Sus palabras provocaron los aplausos y la emoción del público. Visiblemente conmovido por la respuesta de los asistentes, Montaner no pudo contener las lágrimas.
Fue un momento espontáneo que resumió el espíritu de El Último Regreso: un encuentro entre el artista, sus recuerdos y las generaciones que han convertido sus canciones en parte de sus propias historias.
La presentación de Ricardo Montaner en Miami trascendió así el formato de un concierto tradicional. Fue una celebración de sus 40 años de carrera, un encuentro familiar y, al mismo tiempo, una noche de solidaridad con Venezuela.
Entre baladas, invitados sorpresa, ritmos de carnaval y un sentido homenaje a las víctimas del terremoto de La Guaira, Montaner reafirmó en el Kaseya Center que sus canciones continúan ocupando un lugar especial en la memoria y el corazón de su público.


